Una verdadera tragedia fue lo que vivió ayer Villa El Salvador, luego que un camión cisterna que transportaba gas licuado de petróleo (GLP) explotara y acabara con la vida de 8 personas, dejando además, más de 50 heridos por quemaduras. Sin embargo, si eso ocurrió en Lima, en la carretera Chiclayo-Piura, un bus que venía de la capital, también dejó muerte y dolor tras volcarse en plena vía. En este caso 3 personas fallecieron, entre ellas el conductor.

Sin embargo, las consecuencias fatales de ambos accidentes no es lo único en común, a lo que vamos es a que tanto el chofer del camión cisterna como el del bus estaban en falta. En el caso del primero tenía 83 papeletas por infracciones de tránsito, entre ellas agredir a fiscalizadores, y 5 multas por transportar carga de manera insegura.

Mientras que el conductor fallecido en el accidente del bus, no había renovado su licencia de conducir; por lo tanto ambos no tenían por qué arriesgar la vida de las personas en las pistas.

En el caso del camión cisterna siniestrado en Lima incluso ya había presentado una falla de fuga de gas en el 2018, cuando estuvo operando de manera informal, pese a ello, le extendieron su permiso en Osinerming.

Es evidente entonces, que hay una total irresponsabilidad, no solo de choferes, sino también de las instituciones encargadas de dar el visto bueno tanto a conductores como a vehículos.

Afortunadamente el nuevo Decreto de Urgencia 019, contempla cárcel hasta de 3 años para conductores que circulen por las vías sin sus papeles en regla. Ojalá los operativos sean constantes y efectivos.

Karina Miranda

Karina Miranda