Hace unos días, Wuhan en China, nos sorprendía, luego de que en medio de toda la crisis creciente por la epidemia del Coronavirus, lograba sacar a flote la construcción de un hospital en tan solo 10 días.

Y entonces, al común de los piuranos se le viene a la mente, las innumerables visitas infructíferas tanto del Presidente Martín Vizcarra, como de sus comitivas: ministros, exministros, funcionarios y exfuncionarios, quienes solo han construido diques de fantasía entre los desesperados damnificados y toda la población en general.

Mientras en el otro lado del mundo, construyen un hospital en 10 días, acá en Piura, pasan más de 2 años y ni siquiera tienen expedientes listos. Apenas dan las buena pro y ya salta la pus por la corrupción, y los malos contratistas que no pueden ganar una obra sin tener que recurrir a las mañas. Lamentable, pero cierto.

¿Cómo es que teniendo los millones para sacar a flote las obras, el sistema, los técnicos y las autoridades se confabulan para retrasar cada vez más la ejecución de las obras? ¿No podemos hacer una sola obra pública bien y eficientemente?

Son cerca de 20 mil millones de soles que aún esperan a nivel nacional, y solo en Piura más de 5 mil millones estancados, por la falta de capacidad, de compromiso de los funcionarios y empleados públicos. No es solo el Gobierno Central, ni si quiera solo el regional, es todo el sistema que no funciona.

Y por ende, tiene que pagar la población, los damnificados, los agricultores y ahora hasta los alumnos, pues dentro de todas estas obras postergadas también hay escuelas que ni siquiera han podido mejorar una pared porque no se han hecho las transferencias…y encima con el año escolar a punto de comenzar.

Karina Miranda

Karina Miranda