Veintiséis de Octubre ha sido uno de los primeros distritos en ponerse alerta ante la amenaza y el riesgo que significan las plantas de gas, o distribuidoras establecidas en las viviendas.

A raíz de la tragedia ocurrida en Villa El Salvador, y la muerte de 25 personas, a consecuencia de este dantesco incendio provocado por una cisterna de gas, el Municipio implementó un operativo de inspección en los locales de expendio de gas, sobre todo de aquellos que según algunas denuncias, no cuentan con documentos ni las condiciones mínimas de seguridad.

Y en efecto, el operativo constató al menos seis distribuidoras de gas prácticamente clandestinas, donde se venden los balones de gas como si fueran bidones de aceite doméstico, sin ningún tipo de cuidado o medidas de seguridad, tanto así que muchos de ellos no cuentan con el certificado de Defensa Civil.

A ello se suman, los motofurgones, trimóviles y hasta triciclos que participan en la distribución del producto, medios de transporte que no están contemplados dentro de las normas como los adecuados para trasladar el gas.

Es decir, los octubrinos están en un riesgo constante, y en cualquier momento una tragedia podría cobrar las vidas de personas inocentes, solo por la irresponsabilidad de estos piuranos, que por ganar unos soles no miden el peligro, incluso para ellos mismos.

Este primer operativo ha sido de sensibilización, sin embargo la comuna debería de ser drástica con este tipo de irregularidades ya que es como una ‘bomba de tiempo’ para miles de octubrinos.

Karina Miranda

Karina Miranda