Parece que los regidores de la Municipalidad Provincial de Piura se olvidaron de su función fiscalizadora, sobre todo los de minoría, que han ‘enmudecido’ y no se han pronunciando hasta la fecha, por ejemplo, de los constantes viajes del alcalde provincial Juan José Díaz Dios a Lima, incluso los fines de semana, los cuales son solventados con dinero de las arcas municipales, es decir de todos los piuranos.

Si bien el alcalde justifica los viajes al decir que está haciendo gestiones para lograr recursos o proyectos a favor de nuestra ciudad, sería bueno que también precise cuáles son esos logros para conocer qué tan productivos han sido esos casi 100 días de ausencia de la ciudad.

Asimismo sería bueno conocer cuáles son realmente sus prioridades para este segundo año de gestión, porque al asumir la alcaldía prometió “mano dura” contra la informalidad tanto en el comercio ambulatorio como en el transporte; sin embargo, la situación es la misma.

Basta recorrer los alrededores del Complejo de Mercados para darse cuenta que los ambulantes siguen en las calles y el principio de autoridad es letra muerta.

En los próximos días iniciarán obras de reconstrucción de algunas vías como los jirones San Lorenzo, Moreta y Gonzalo Farfán, lo cual es bueno para cambiarle un poco el panorama al Centro de Abastos, pero la ‘papa caliente’ está afuera.

En el caso del transporte la situación es similar, con 22 inspectores la comuna trata de hacer lo que puede para erradicar la informalidad, pero no es suficiente, así que sería bueno que el alcalde priorice obras y cumpla sus promesas de campaña porque la realidad está muy lejos de su slogan ‘Piura bonita’.

Karina Miranda

Karina Miranda