La renuncia de Aníbal Torres era un hecho esperado por muchos, sobre todo tras el anuncio de cambios en el gabinete en estas Fiestas Patrias pasadas; sin embargo, con este Gobierno, la preocupación no termina con la salida de un ministro, es solo el comienzo de una incertidumbre que no acaba hasta no conocer quién será el reemplazante, y como ya nos tiene acostumbrados Pedro Castillo, muchas veces la cura resulta ser peor que la enfermedad.

En principio, esta anoche no se sabía oficialmente si se había aceptado la renuncia de Aníbal Torres, pero todos daban por hecho que Castillo la aceptaría, quedando aún el enigma quién lo sucedería en el cargo. Para los especialistas, Castillo tiene la oportunidad de reconciliarse o por lo menos sumar un punto reordenando su gabinete, sobre todo con las capacidades necesarias para manejar la crisis que se vive hoy en día.

Las alternativas del mandatario serían elegir a gente de su núcleo y confianza para rodearse de personas leales a él, y el otro es iniciar el diálogo con gente capacitada de tal forma que pueda conseguir algo de respaldo popular.

Sin embargo, para los analistas sería en vano sumar gente capacitada al gabinete si no van a contar con el apoyo del mandatario, no van a tener capacidad de mando y ni siquiera van a tener un diálogo fluido con el Presidente de la República. ¿Qué nos queda entonces…que Pedro Castillo sume gente de su confianza con capacidades?… No lo ha hecho durante todo un año ¿ y lo va hacer ahora?.

Es lamentable la situación en la que se encuentra el país, con un presidente que no admite que el cargo le ha quedado grande y no da un paso al costado en bien de todos los peruanos.

 


Síguenos en nuestras redes sociales:

Karina Miranda

Karina Miranda