La campaña está por terminar y hay un buen porcentaje de piuranos que aún se encuentran indecisos como para confiarle su voto a un determinado candidato.

Mucho más ahora que ha comenzado a develarse el mal uso que algunas autoridades pueden hacer de su poder con la intención de favorecer a sus candidatos.

Como bien lo dijimos en un editorial anterior, la autoridad no solo tiene la posibilidad de ayudarse a sí mismo, sino que cree que tiene la ‘obligación’ -desde el punto de vista del político o partido político- de apoyar a su movimiento para ganar unas elecciones; el ejemplo más claro ha sido el de César Acuña, que sin ser autoridad, pero solo por el hecho de que su partido presidía la Mesa Directiva del Congreso pretendía sacar provecho con la aprobación de proyectos que le generaran una captación mayor de electorado.

En nuestra región, también esta el caso que se investiga en la Municipalidad de Sullana, pero lo que se evidencia en todos estos casos, es que está faltando mayor fiscalización, sanciones y control por parte de las entidades competentes.

El uso indebido de los recursos de todos los peruanos es algo que se evidencia a diario, el aprovechamiento de un cargo público para los propios intereses, es algo que hasta en las redes sociales se denuncia; lamentablemente hasta que un caso no se hace escandaloso, recién las instituciones comienzan a investigar; y la población tiene que esperar cientos de días hasta que haya un informe definitivo.

Lamentablemente en época de elecciones el tiempo es corto, y los piuranos deberían tener en su abanico de posibilidades solo a candidatos limpios de estos cuestionamientos, por lo menos para que se les haga más fácil tomar una decisión.

 


Síguenos en nuestras redes sociales:

Karina Miranda

Karina Miranda