El jefe de la Primera Macro Región Policial, ha iniciado su trabajo con una labor intensa en las calles, pero sabe muy bien que uno de los delitos que más se ha desbordado en la región son las extorsiones.

Es por ello que ha prometido que no dará tregua a estas bandas que se dedican a chantajear, amedrentar y atemorizar a empresarios, productores, agricultores y hasta humildes piuranos, con la finalidad de conseguir considerables sumas de dinero.

Asimismo, conoce muy bien que muchas de estas llamadas extorsivas, o salen del penal, o son dirigidas desde el penal, es por ello que si no hay un trabajo coordinado con el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) difícilmente se podrá lograr la meta.

Sin embargo, el general debe tener conocimiento, que incluso dentro de la institución antes mencionada hay agentes y personal que se dedica a alentar estas mafias o que son parte de ella, pues es vox populi que muchas veces a cambio de dinero son portadores de los teléfonos con los cuales se cometen los crímenes.

No es posible que en reiteradas ocasiones, cuando se hacen redadas, se les encuentren celulares, chips, y cargadores; quiénes más pueden realizar la labor de pasar dichos equipos? ¿Las visitas?, si no hay día en que no pasen por las revisiones estrictas o incluso en esos casos podrían hacerse de la “vista gorda”. Al menos basándonos en las denuncias que se hacen a nivel nacional sobre este tema en los penales.

Por ello, es necesario también hacer una labor de Inteligencia entre el mismo personal encargado dentro de los penales y una depuración para eliminar todas esas mafias que mantienen a la región en zozobra.


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Karina Miranda

Karina Miranda