Un huracán más ha remecido el escándalo Odebrecht, arrastrando a su paso no solo a Keiko Fujimori, sino también al Holding peruano Credicorp, pues ha sido blanco de los ataques por parte de los usuarios de las redes sociales, quienes han lanzado duros calificativos contra los dueños y directivos.
El lunes, el presidente de Credicorp aceptó haber hecho una donación de $3.65 millones en efectivo a la campaña de Keiko Fujimori en el 2015, aportes que no fueron justificados ni presentados en la rendición de cuentas.
Esto ha generado un sinnúmero de reacciones negativas ; es más, tanto ha sido el escándalo que las acciones de Credicorp han caido en Lima y New York en un porcentaje de 1,85 % en un día, lo que corresponde a $ 300 millones aproximadamente, lo cual ya resulta bastante negativo.
Lo que genera suspicacias, no es el hecho que Credicorp haya donado dinero para la campaña de Fuerza Popular, si no el por qué esta donación se ha mantenido en absoluta reserva y no f igura en ningún documento oficial, salvo en la declaración muy general de Jaime Yoshiyama de que varias empresas aportaron a la campaña.
Para el fiscal del caso Lava Jato, Rafael Vela, Fujimori -con esta revelación de Credicorp- deja en claro que ha mentido y ha presentado una declaración falsa ante la ONPE.
Con ello, se complica la situación de Credicorp, quienes ya están siendo evaluados por la SBS, y podrían ser sancionados.
Mientras que a Keiko, la cura podría resultar peor que la enfermedad, pues la Fiscalía está convencida que tras estas declaraciones el “modus operandis de una organización criminal”, dijo Vela haciendo referencia a Fuerza Popular, “ha quedado develado”.