Que existan personajes siniestros dentro de las instituciones públicas, que operan por debajo de la mesa para sacar su propio beneficio no es una novedad, recordemos que el año pasado la Policía desarticuló y hasta la fecha se encuentra prófugo el supuesto cabecilla de la banda de Los Fiscalizadores de la comuna piurana.

Sin embargo, el hecho que estas redes continúen operando sin que nadie pueda ponerles fin ya preocupa. Esta vez, apenas a unos meses de comenzar la gestión, el alcalde y sus asesores han descubierto una presunta mafia que habría tenido la osadía de esconder las actas de más de 230 papeletas, correspondientes a multas de infractores por 800 y hasta 4 mil nuevos soles.

Una parte de ellas del año pasado, y la otra de este año. Pero lo que llama la atención y que genera suspicacias, de que efectivamente hay una organización enfocada en desfalcar los fondos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), es que justo después de descubrirse esta misteriosa pérdida, aparezcan 87 actas. Entonces, es necesario que no solo Control Interno inicie una investigación sobre el tema y que se realice un proceso administrativo a los responsables de salvaguardar estos ingresos, sino que además la Fiscalía haga su trabajo y realice una exhaustiva investigación sobre estos hechos.

Si ya queda el antecedente de una Banda de Fiscalizadores que coimeaba a los transportistas, entonces este tipo de investigaciones por parte de la Policía o Fiscalía y del mismo Municipio no deberían terminar solo con la captura de los presuntos implicados, pues siempre quedan cómplices o integrantes sueltos, quienes se encargan de articular las nuevas mafias.

Karina Miranda

Karina Miranda