Las iniciativas legislativas N°3692 y N°3743 presentadas, respectivamente, por los parlamentarios fujimoristas Freddy Sarmiento y Úrsula Letona en noviembre y diciembre del 2018, se oponen al ingreso de los medicamentos genéricos al mercado.

Estos últimos, de menor costo y mejor acceso a la ciudadanía, son los que el PL N°4494 del Ejecutivo pretende promover mediante la obligación de disponerlas en farmacias y boticas de todo el país. Este planteamiento fue enviado por Martín Vizcarra al Congreso el pasado 20 de junio.

En las propuestas de Fuerza Popular, sin embargo, se prohíbe brindar alternativas a los medicamentos de marca, más caros, que suelen darse en las prescripciones médicas. Así, desplazan a los genéricos y benefician a las farmacéuticas.

El artículo 4 de ambos proyectos solo hace excepciones para los bioequivalentes, es decir, los medicamentos que hayan pasado por una prueba que los haga intercambiables con los de marca y tengan casi el mismo costo.

En cambio, la propuesta del Ejecutivo plantea un plazo de 90 días posteriores a la promulgación de la norma para que el Ministerio de Salud publique una lista de medicinas esenciales que todas las farmacias y boticas del Perú deben disponer.

Dificultades

La iniciativa de Palacio de Gobierno acoge dos dictámenes de las Comisiones de Defensa del Consumidor y de Salud que, en setiembre del 2017 y noviembre del 2018, respectivamente, omitieron la bioequivalencia. Este principio, sin embargo, es admitido por el fujimorismo y beneficia al sector empresarial.

Por otra parte, distintas organizaciones han apuntado la abismal diferencia de precios entre un medicamento de marca y otro genérico. Un estudio de Oxfam reveló en marzo del 2019 que los sobrecostos alcanzan hasta el 1000% o incluso más.

El tratamiento en dos tabletas del antibiótico Ciprofloxacino, en genérico (o Denominación Común Internacional), cuesta S/3.10; mientras que uno de marca cuesta S/42. El sobrecosto es de %1357.

Ante ello, el decano del Colegio Químico Farmacéutico de Lima, Javier Llamoza, contó a esta publicación que la bioequivalencia no es necesaria para los genéricos.

“Algunas empresas quieren que se imponga la bioequivalenciapara todo, pero no tiene que ver con la calidad del producto, solo que son intercambiables”, expresó, añadiendo que el Congreso está confundiendo el concepto. La República quiso obtener los descargos de Letona y Sarmiento, pero no contestaron, siendo la excusa de la primera que tenía descanso médico.

Alianzas

En un tercer intento fujimorista, la parlamentaria Alejandra Aramayo dirigió una carta al jefe de Estado el pasado 2 de julio, en el que pide instalar una Mesa Técnica para debatir la propuesta del Ejecutivo.

Nuevamente, enfatiza en el asunto de la bioequivalencia y el cuestionamiento de la calidad, seguridad y eficacia de las medicinas genéricas.

 

Vía La República