Enrumbó a la capital con la intención de practicarse una lipoescultura, pero un mal servicio por parte de los cirujanos tratantes causó su fallecimiento pese al intento de salvarlo evacuándolo a un hospital nacional.

Se trata del comerciante Maiky Kenny Coronado Cisneros, quien al cumplir los 18 años, decidió ir a Lima para someterse a una lipoescultura, sin imaginar que una presunta negligencia traería abajo su sueño, segándole la vida.

Se supo que durante la operación, la víctima sufrió problemas en el organismo los cuales no pudieron ser tratados por el especialista, siendo trasladado hacia un hospital nacional.

Lamentablemente, los esfuerzos fueron en vano, ya que pese a los esfuerzos perdió la vida en el trayecto.

Sus familiares en la Perla del Chira fueron comunicados del hecho, debiendo viajar a la capital para realizar los trámites del traslado a Sullana donde fue velado en la Urb. Santa Rosa y luego sepultado en el cementerio de su natal Querecotillo. Se conoció que la víctima se dedicaba a la venta de ropa.