Las extorsiones no cesan, no solo en obras y a ingenieros, sino también a prósperos empresarios que de una u otra manera intentan sacar a flote sus negocios, pero en ese andar muchos son víctimas de bandas u organizaciones criminales dedicadas a amedrentarlos para conseguir fuertes sumas de dinero a cambio de no matarlos a ellos o a sus familiares.

Según dato policial a la fecha se han registrado 40 casos de extorsiones en lo que va del año, sin embargo, esta cifra se queda corta, pues solo se trataría de los casos denunciados.

Para nadie es un secreto que muchas empresas constructoras y encargados de obra prefieren pagar los montos exigidos por estos criminales que denunciar ante la Policía. Igual pasa con algunos empresarios e incluso transportistas, quienes prefieren dejarse someter por los extorsionadores a denunciar estos hechos.

Lo más lamentable, es que sean los propios reos, quienes estén detrás de estas llamadas y misivas extorsivas, es decir, la Policía puede capturar a una banda dedicada a este tipo de delitos, pero fácilmente en el penal, de la ciudad o departamento que sea, puede reorganizarse, tomar un celular y como si estuviera en su casa llamar a sus víctimas para amenazarlas.

Lo que conlleva a decir que, ahora las celdas se han convertido en los centros de operaciones de estos hampones, pues ni siquiera los bloqueadores que tanto prometió el Ministerio del Interior se han instalado, por lo menos en el Penal de Piura no tenemos ni uno, razón por la cual continúan ingresando celulares y operando desde el interior.

Es decir no solo tienen la libertad de llamar, sino que además la falta de un buen control y seguridad es el aliado de estos criminales.

Karina Miranda

Karina Miranda