Una de las poblaciones que más sufre por la incapacidad de autoridades, empresas constructoras e indiferencia del Gobierno y los entes fiscalizadores, es sin duda alguna La Unión. En Piura como región, existen infinidad de obras paralizadas pero ninguna o muy pocas, llevan el tiempo de estancamiento que tiene la obra de saneamiento del distrito en mención.

Son años desde que se puso la primera piedra, años desde que se cristalizó a nivel de expediente técnico el proyecto y hasta la fecha no se culmina, en todo ese tiempo miles han sido los problemas que se han presentado, pero no solo fallas técnicas y administrativas, sino también irregularidades con tufo a corrupción, como la denuncia de valorizaciones pagadas por movimientos de tierra y maquinaria que no estuvo en campo.

A todo eso, ahora se suma el problema del saneamiento de terrenos que tampoco está listo y podría llevarlo a un tercer arbitraje. Y mientras tanto la población sigue esperando, y lo peor de todo es que sigue soportando colapsos de desague casi a diario, olores fétidos, plagas de insectos, y riesgo de enfermedades.

Y frente a todo ello ¿quién se pronuncia?, o ¿quién toma la lucha por esta obra?, que en vez de beneficiar (que era el objetivo) ha resultado ser una ‘papa caliente’ para la Municipalidad, y una carga para los moradores. Es tiempo que las autoridades se pongan a trabajar de manera urgente y convoquen a todos los involucrados de tal forma de encontrar caminos de solución, porque de lo contrario este será un eterno problema.

Karina Miranda

Karina Miranda