La indignación expresada por el general de la Policía en retiro que hace algunos días casi es asaltado por unos ‘marcas’ y que fueron detenidos por la Policía, pero que pese a haber sido reconocidos, extrañamente el fiscal los dejó en libertad; esa misma indignación es la que desde hace tiempo sienten todos los peruanos que ven cómo los operadores de justicia, llámese Fiscalía y Poder Judicial, parecen estar más del lado de la impunidad que de aplicar la justicia como lo manda la Constitución.

Este cuestionable hecho de dejar en libertad a los dos ‘marcas’ aún con las evidencias presentadas, no solo genera malestar en la Policía Nacional que, pese a sus limitaciones de logística y personal, trata de contrarrestar la delincuencia; sino que también acrecienta la desconfianza en la población que ya no cree en la justicia peruana.

Y si hablamos de los fiscales y jueces de la región Piura, también en más de una oportunidad sus dictámenes respecto a sujetos implicados en robos y otros delitos han sido cuestionables; por lo que tendría que investigárseles.

Por tanto, si queremos combatir la delincuencia, esto no solo se logrará con el trabajo de la Policía Nacional; sino también cuando los operadores de justicia entiendan que su función es aplicar justicia y no favorecer la impunidad poniéndose al lado de quien comete el delito como parece ser una constante del actuar de algunos jueces y fiscales.

Esto debe cambiar.

Karina Miranda

Karina Miranda