La delincuencia sigue haciendo de las suyas en nuestra región. El viernes último sicarios volvieron al ataque y acabaron de certeros balazos con la vida de un dirigente en el distrito Veintiséis de Octubre, esto en medio de la zozobra de la población que solo pide seguridad en las calles y se capture a los salvajes.

Y es que ya se han registrado varias muertes a manos de sicarios que no han sido resueltas; en tanto, los criminales siguen en las calles como si nada y sin recibir todo el peso de la ley por las fechorías cometidas.

Los hampones también han incrementado su accionar delictivo con el robo de celulares. Cristhian Dediós Ubillús, jefe de la Oficina Desconcentrada de Osiptel en Piura, expresó su preocupación debido a que en julio pasado se reportaron 2,355 robos de celulares, 1,947 en junio, 1,433 en mayo y 978 en abril, con lo cual es un indicativo que los delincuentes han salido más avezados tras el levantamiento de algunas medidas restrictivas por la pandemia del coronavirus.

Esperemos que la Policía y las autoridades locales a través de sus Comités de Seguridad Ciudadana puedan replantear sus estrategias y se actué de una manera más frontal contra el hampa, más ahora que se anuncia el inicio de varios proyectos de reconstrucción.0

Sin embargo, no solo es preocupante los crímenes y robos al paso en las calles, sino también los casos de violencia familiar. El Coordinador del Centro Emergencia Mujer del Ministerio de la Mujer, Carlos Arcaya, informó que solo en el mes de julio se han registrado 2.208 casos; mientras que en la cuarentena se reportaron 597 casos y antes de la emergencia sanitaria se emitieron 1,688 reportes. Así que venga de donde venga la inseguridad es necesario que se aplique todo el peso de la ley contra esos salvajes

Karina Miranda

Karina Miranda