La Dirección Regional de Educación, es una sede en alto grado de combustión, una dependencia donde el director interino, y el Gobernador Regional, deberán hilar fino si no quieren terminar sometidos por las presiones de un gremio de docentes que amenazan hasta con la vacancia a Servando García, si es que no se plantea una reestructuración urgente.

La pus que almacena esta dependencia no se sacará solo con un recambio o rotación de uno que otro funcionario, aquí hace falta una investigación profunda y transparente, pues es evidente que no solo el personal de confianza podría haber pecado en cada una de las gestiones, sino también el personal nombrado, pues muchos de ellos saben el teje y maneje de todo el sistema, tal como sucedió en el desvío de fondos de las Ugel.

Es casi un hecho que las ‘trampas’ van pasando de ‘generación en generación’ gracias a la experiencia o mal habida experiencia de algunos inamovibles del sector. No es posible que los comités a cargo de las investigaciones hayan dejado prescribir hasta 100 procesos administrativos, entre ellos el de la directora de la Ugel Huarmaca, entidad donde se denunció un desvío de aproximadamente tres millones de soles.

Ahora, lo único que le queda al Gobierno Regional y a los entes fiscalizadores es tratar de desenterrar todas las pruebas existentes sobre las irregularidades que se han venido dando en la institución, y luego establecer responsabilidades, la exigencia de los piuranos es que se sancione a todos aquellos que se hayan burlado de las normas y que estén sembrando más corrupción en cada una de las áreas de la DREP.

Karina Miranda

Karina Miranda