En medio de toda esta crisis de valores, donde muchos fiscales, jueces, políticos y policías resultan ser parte de redes criminales, hay todavía algunos casos donde merece hacer un paréntesis y resaltar la labor de otros miembros de estas instituciones, quienes marcan la diferencia y nos hacen pensar que no todo está corrompido por el interés personal y las mafias.

La noche del domingo un policía casi pierde la vida, al intentar cumplir con su trabajo de defender y proteger la seguridad en esta ciudad, donde los índices delictivos -si bien las cifras dicen que algunos se han reducido- continúan haciendo daño, matando gente y quitándoles lo que les pertenece.

El efectivo por defender la propiedad ajena fue baleado por los delincuentes, y aún herido logró desde el piso donde se encontraba disparar contra estos sujetos, quitándole la vida a uno de ellos; aunque los otros escapaban.

Mientras otros agentes, son involucrados en casos de extorsión, crimen organizado y colusión con el hampa, este policía aún herido prefirió jugarse la vida en honor al uniforme -que si bien es cierto en ese momento no llevaba puesto, pues estaba de civil- lo defendió a cabalidad.

Como él, varios policías han mostrado su valentía al enfrentarse decididamente contra la delincuencia.

Algunos han muerto en la labor, mientras otros han quedado heridos gravemente logrando salvar su vida pero con alguna secuela de consideración.

Esperemos que cada vez hayan más razones por las cuales confiar en la Policía Nacional, y que el nuevo general que llegará a suceder al actual y quien llega con buenas referencias en cuanto a su especialidad en la lucha contra el crimen organizado y narcotráf ico, consiga reducir al hampa y resolver los crímenes pendientes.

Karina Miranda

Karina Miranda