A estas alturas, tras las confesiones de Miguel Atala, exvicepresidente de PetroPerú asegurando que entregó 1,3 millones de dólares a Alan García por sobornos de la brasilera Odrebecht, no queda duda que el expresidente estaba bastante involucrado y que con su suicidio a lo único que escapó es a la justicia, pero no a la verdad que se va abriendo camino gracias al trabajo de los fiscales que están demostrando que todavía se puede creer en la justicia peruana.

Y, es en ese espinoso camino que ahora más que nunca los peruanos debemos respaldar a estos fiscales a cargo de las investigaciones que, como sabemos, tanto apristas como fujimoristas quieren traerse abajo para evitar que sigan cayendo los corruptos que recibieron dinero de Odebrecht y, que sabemos, son muchos.

Ahora se confirma que la plata llegaba desde Andorra y otros paraísos fiscales, no solo para Alan García sino para otros expresidentes y líderes políticos como Keiko Fujimori, quienes valiéndose de un Congreso tan venido a menos, pretenden seguir cubriéndose con el velo de la impunidad; algo que por supuesto no debemos permitir.

El país tiene que exigir que no solo se llegue a la verdad de toda esta corruptela de años, sino que se haga justicia y se sancione a todos aquellos que le robaron a los peruanos, sobre todo a los miles de pobladores que siguen en extrema pobreza pues ni siquiera cuentan con los servicios más elementales como agua y desague; por todos ellos, digamos NO a la impunidad.

Karina Miranda

Karina Miranda