La confesión de Luis Nava, exse-cretario de Alan García de que Jorge Barata, exrepresentante de Odebrecht en Perú, le entregó dinero en efectivo al extinto expresidente, y nada menos que en maletines y loncheras de almuerzo, ya no sorprende; y le da una vez más la razón al pueblo de por qué está harto de los políticos y el por qué han respaldado la disolución del Congreso de la República.

Y es que el nivel de corrupción en el país parece no tener límites, y muestra de ello es que en el Perú casi todos los expresidentes desde la época del 90 están presos acusados por corrupción, y el expresidente Alan García que prefirió quitarse la vida para no ir preso, ahora ya sabemos por qué.

Ha sido su hombre de confianza, quien por primera vez ha revelado cómo le llegaba la plata a Alan García.

Imaginamos que no será la única revelación que hará el exsecretario Luis Nava, y como Alan García ya no está en este mundo, sus defensores saldrán a defender lo indefendible.

Y es ahí, donde La Fiscalía y el Poder Judicial deben incidir en seguir jalando los hilos de la madeja para encontrar a todos los involucra-dos y que paguen el robo hecho al país.

Y que esto sirva también para que los electores que elegirán a los congresistas en las elecciones de enero del 2020 evalúen bien a los candidatos y partidos políticos, y emitan un voto responsable e informado, para que no sigamos con los corruptos de siempre que solo les interesa llevarse el dinero ya no solo en carretillas sino también en loncheras.

Karina Miranda

Karina Miranda