A nivel nacional son más de 450 mil trabajadoras del hogar, casi el 98 % son mujeres; y hasta el 2018, 4 de cada 10 realizaba horarios de labores por encima de las 48 horas semanales, muchas de ellas trabajan de lunes a domingo, y están expuestas a la explotación laboral, pues está considerado como uno de los trabajos más vulnerables en cuanto al respeto de los derechos establecidos por la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

“Ahora, la ley la protege y le brinda total respaldo para que ningún empleador pueda exigirle una jornada por encima de las 8 horas diarias…».

Como se sabe en Piura, muchas de las trajadoras del hogar, son contactadas en provincias como Ayabaca, Huancabamba o del Alto Piura, pues generalmente realizan el servicio con cama adentro, es decir duermen en la vivienda del dueño o dueña.

Sin embargo, debido a este hecho es que se encuentran más expuestas a los abusos sexuales y laborales. Incluso prefieren contratar menores de edad las cuales dejan los estudios y hasta su familia para tener ingresos y enviar a sus seres queridos.

Definitivamente el trabajo de estas personas ha sido durante años minimizado, y muy mal pagado, sin embargo, desde la aprobación de la nueva Ley, se ha dado un giro de 180 grados, cambiando totalmente las condiciones de miles de mujeres que por año han sido abusadas y discriminadas por su condición social, educativa y racial.

Ahora, la ley la protege y le brinda total respaldo para que ningún dueño de casa pueda exigirle una jornada por más de 8 horas diarias, está obligado a darle vacaciones, firmar un contrato formal a través de una aplicación que pondrá operativa el Ministerio de Trabajo, vacaciones anuales, gratificación, licencias por maternidad y facilidades para el estudio.

Esperemos que estas condiciones sean respetadas y las trabajadoras conozcan cuáles son sus derechos para que los hagan respetar, pero además que existiendo ya una contratación formal, también cumplan con sus deberes y mantengan el respeto y responsabilidad por el trabajo que cumplen y por sus empleadores.

Karina Miranda

Karina Miranda