Tras la declaratoria de emergencia dada por el Gobierno por 60 días en 62 distritos de la región, los dirigentes del magisterio no quieren que se posterguen clases para no perjudicar a los escolares ni ellos mismos.

Pero en caso las lluvias se acentuaran en zonas vulnerables como en la sierra, ahí sí recomendaron postergar las clases. Para el dirigente del Sindicato Magisterial (SIMA), Miguel Puescas, opinó que la postergación de clases afecta al alumnado, porque no tendrán vacaciones de julio y se podrían prolongar las clases hasta enero del próximo año.

Por su parte, la dirigente nacional el SUTEP, Silvia Valderrama, va por la misma línea de suspender clases donde las instituciones educativas estén cerca a quebradas, a drenes o los accesos sean intransitables. “Si las lluvias continúan y la situación se torna caótica se podrían postergar no mucho las clases, porque son los niños los que serían los más perjudicados; ni a los maestros les conviene una postergación”, advirtió.