El problema del comercio informal si bien se ha tratado de mejorar en el Complejo de Mercados, aún no se logra superar del todo.

Las calles aledañas y alrededores continúan generando desorden y suciedad.

El alcalde ha señalado que continuarán con los operativos, incluso más fuertes, para tratar de despejar las calles, pero al parecer este es un problema que no se va a resolver con operativos, pues son decenas de ambulantes que no les importa enfrentarse a los mismos policías municipales o fiscalizadores, incluso golpearlos, con tal de defender lo que ellos consideran su puesto de trabajo.

Sin embargo, el desorden no solo está en el Mercado o sus alrededores, el desorden también está en el centro donde el comercio informal copa las avenidas principales sobre todo en horas de la noche.

Puestos de comida, vendedores de cigarros, extranjeros con sus canastas de pan, el óvalo Grau se convierte en un mercadillo, al cual se le suman los paraderos informales de motos lineales y las mototaxis, pues pasadas las 7 u 8 de la noche todo se vuelve un caos ante la falta de personal municipal y policías de tránsito.

Entonces, la informalidad nos está ganan-do y no solo en el Complejo de Mercados.

¿Operativos, sanciones? Solo son paliativos, pues corren por unos minutos a los infractores y luego vuelven al mismo lugar cuando la vigilancia municipal ya no está.

Habrá que ver una estrategia que tenga mucho más efecto y que reduzca de alguna manera este problema, pues de lo contrario en corto tiempo todas las calles de Piura serán tierra de nadie.

Karina Miranda

Karina Miranda