Por una parte, es una buena noticia para miles de dueños de negocios, empresas y comerciantes que se reactiven algunas actividades más, además, por supuesto del alivio que le generan a miles de trabajadores que volverán después de meses a laborar y algunos a volver a percibir ingresos, ya que muchos pasaron a ser parte de las cifras de los empleados en suspensión perfecta de labores.

Sin embargo, y si bien esto genera una reactivación económica importante, no debemos bajar la guardia ante la amenaza latente del COVID-19, este virus que ha causado tanto dolor y luto en las familias piuranas no se ha marchado, continúa entre nosotros y si bien el índice de letalidad parece haber disminuido, eso no significa que no hayan contagios o que la gente que ya esté infectada ya lo haya superado.

Hay zonas aún de alto contagio y por tanto cualquier descuido significará un rebrote o lo que para algunos doctores es una segunda ola de contagios. Sin embargo,
esperamos que en esta oportunidad, la población ya haya entendido que la clave está en mantenernos alerta, así con las prevenciones del caso no habrá mayores problemas.

Es decir, el uso correcto y adecuado de una
buena mascarilla, distanciamiento social
necesario, el lavado de manos, el uso del gel o alcohol líquido. Sin embargo, la tarea no solo está en la ciudadanía, sino también en los dueños de negocios, comerciantes de
mercados y trabajadores que cumplan los
protocolos, y en la DIRESA que se encargue
detallada y rigurosamente del control y monitoreo de los pacientes tanto en casa como en los nosocomios y establecimientos. Hagamos la labor juntos. ¡Seamos responsables!

Karina Miranda

Karina Miranda