En los primeros nueve días del año, ya son cinco los feminicidios registrados en distintos puntos del país, el más reciente el de Ingrid Melina Arízaga Bandin, de 38 años de edad, quien fue asesinada de tres disparos, en su puesto de abarrotes en el Callao, por su exesposo, quien acudía constantemente para exigirle parte del dinero de las ganancias del día.

Ella, en esta ocasión, se habría negado a entregarle el monto.

El 2018 registró un incremento del 21% respecto del año anterior, pues a diario nos indignábamos por las muertes y agresiones contra las mujeres, en su mayoría, cometidas a manos de sus parejas. Sin embargo, pese a las manifestaciones de rechazo en todo el país, la situación sigue igual o peor, porque las cifras de feminicidios no cesan, sino que se incrementan a diario.

Pero, más aún, pasamos de la indignación a la impotencia de ver que los operadores de justicia actúen con tanta indolencia e indiferencia, dando paso a la impunidad, pues de las 174 muertes de mujeres registradas el año pasado en el Perú, ni el 10% están presos; por el contrario se pasean libremente al acecho de nuevas víctimas.

De ahí que si bien resultó oportuna la marcha convocada ayer para repudiar estas nueve muertes en los primeros días del año, y exigir acciones más drásticas contra los agresores y asesinos, lo que se recomienda también es una mayor intervención a nivel educativo para reforzar a la familia y también empoderar a las mujeres para que no permitan ningún maltrato físico o sicológico que luego derive en un asesinato.

Karina Miranda

Karina Miranda