A casi un mes de iniciado el Año Escolar 2019, ya casi nadie se acuerda que muchos niños han regresado a escuelas que son un peligro para su integridad física, e incluso sus vidas.

Solo por citar un ejemplo, está el colegio nacional La Unión, que lleva años esperando ser construido, porque su infraestructura es tan vetusta que ya no da para más; sin embargo, ante la falta de aulas, han tenido que volver a ocupar aquellas que fueron declaradas inhabitables por Defensa Civil, sin tomar en cuenta el grave peligro al que exponen a los escolares.

Ni hablar de los alumnos de los albergues de la Panamericana que estudian en las peores condiciones y, lo que es peor, parecen estar condenados a seguir en esas condiciones inhumanas, debido a la desidia e incapacidad de quienes están al frente del sector en nuestra región.

De ahí que resulta justificable la reacción de los dirigentes de los trabajadores del sector que han jalado la gestión del actual director regional de Educación, quien lamentablemente no ha dado la talla para manejar un sector tan importante como es Educación, pues los desaciertos son tan evidentes que según aseguran, la Drep nunca ha estado tan mal como ahora.

El sector Educación no puede continuar sin rumbo, pues los más perjudicados son los miles de escolares, quienes no solo no reciben sus clases en aulas adecuadas, sino también se estaría contratando a docentes que no reúnen las condiciones, y eso sí es bastante grave.

Karina Miranda

Karina Miranda