Los efectos de las protestas en la Capital, en el sur del país, y en las últimas semanas también en el norte, ya se empezaron a sentir en el bolsillo de las sufridas amas de casa, pues al incremento que de por sí se había dado en el precio de los alimentos, ahora se suma el aumento por la crisis política.

De está manera, los bloqueos en las carreteras están impidiendo el ingreso de las frutas y verduras que vienen de Lima y de ciudades del norte como Trujillo.

Así, ayer en el principal centro de abastos, productos de la canasta básica familiar como el arroz, las frutas y verduras habían vuelto a subir sus precios en más de 2 soles, provocando que muchas amas de casa reclamen, pues ya no soportan una alza más de los precios.


LEE AQUÍ ¡S.O.S Ministra!


Si bien todos reconocemos que la protesta es una forma de reclamo válida, pero cuando se vuelve violenta y llega al vandalismo como en este caso, los justos reclamos se deslegitiman, y no se puede permitir que se atente contra la propiedad pública y privada, y se fomente el caos.

Lamentablemente manifestaciones que deberían realizarse en forma pacífica, llevan ya un saldo trágico de más de 50 muertes entre manifestantes y policías. Y, ahora contra el bolsillo de las amas de casa, que ya no saben qué hacer para estirar los pocos soles que llevan.

En ese sentido, el Ejecutivo tiene que buscar la forma urgente para que se normalicen las actividades en todo el territorio; el país necesita reflotar para recuperarse de tres años de pandemia.


Síguenos en nuestras redes sociales: