Después de casi un año de ocurrido el trágico accidente en el que un universitario perdió la vida y su compañero quedó gravemente herido, recién ayer el Poder Judicial dispuso seis años y siete meses de prisión para el chofer del vehículo policial que ocasionó el siniestro: El Suboficial, Guillermo Carranza Sánchez.

Sin embargo, esta pena ha sido considerada como muy benevolente no solo por la Fiscalía, sino por algunos piuranos, quienes ayer se pronunciaron por redes sociales, exigiendo sanciones más severas, teniendo en cuenta que la imprudencia del conductor ocasionó la muerte de un joven que ya cursaba el último semestre de Medicina Humana.

Pero sobre todo y esto habría que resaltarlo con mayúsculas, porque se trata de un efectivo de la Policía Nacional, que se supone debe ser el primero en respetar las normas de tránsito.

Lamentablemente hoy en día algunos policías creen que llevar el uniforme los hace intocables y se creen dueños de las pistas, sobre todo cuando son avalados por sus superiores.

Como recordamos, en aquella oportunidad, el agente manejaba un vehículo policial y en su interior no solo iba otro suboficial, sino también el jefe de la región policial de Piura, de ese entonces, José Cortez Carrillo, quien fue destituido de su cargo.

Lo más lamentable, es que al parecer la institución no se ha solidarizado con el dolor de las dos familias afectadas, pues ayer el compañero del fallecido Sarango Elías, se quejó de la falta de apoyo de la Policía, quienes ni siquiera se habían acercado a brindarle apoyo moral, pues él aún se encuentra en rehabilitación y postrado en una silla de ruedas.

Karina Miranda

Karina Miranda