Ponerse a dieta y perder peso suele ser algo que las mujeres miran con temor. Por un lado, por la creencia de que es algo muy difícil y un camino lleno de privaciones; por otro, por el miedo de perder esas cosas que tanto les gustan de su cuerpo, como los senos y los glúteos.

La realidad es que el busto es una de las zonas más propensas a perder volumen y a volverse flácidas, no obstante, hoy te daremos algunos trucos y consejos para que esto no suceda.

Alimentación

– Desengáñate, no hay una dieta milagrosa para que tus senos no pierdan ni un ápice de grasa, pero si haces una dieta equilibrada y gradual evitarás la flacidez.
– Perder peso de forma gradual impedirá que aparezcan las estrías, un problema estético que debes evitar.
– No te dejes llevar por dietas demasiado estrictas que tan rápido como pierdes peso lo vuelves a ganar.
– Incluye proteínas en tu dieta, especialmente pescados, sus ácidos poliinstaurados harán que tu piel sea más flexible.
– Evita los alimentos con grasa: carnes rojas, mantequilla y frituras.
– Incluye frutas, hortalizas y verduras, especialmente las de hoja verde, que tienen betacarotenos imprescindibles para la creación de vitamina A.

Ejercicios

Otra cosa elemental para poder perder peso sin que los pechos se vean afectados es hacer deporte. El ejercicio físico debe ser un pilar fundamental y en cualquier dieta será imprescindible para que el busto mantenga el tono y no caiga.

Ejercicio cardiovascular

Da igual la modalidad que elijas: andar, correr, bicicleta o incluso baile, pero hazlo en intervalos de ritmo, aumentándolo y bajándolo. Puedes empezar con un ritmo bajo a modo de entrenamiento, alternar entre mayor y menos velocidad durante media hora para hacer unos últimos 10 minutos a un ritmo bajo.

Ejercicios de pecho

Unos pectorales ejercitados mantendrán tu pecho firme, evitando que caigan a pesar de que adelgaces. Algunos de los mejores ejercicios para mantener tus pechos levantados son:
– Prensas inclinadas con banco.
– Prensas de descenso.
– Aperturas.