A casi dos años del Niño Costero, la infraestructura hidráulica en casi todos los valles de la región sigue deteriorada, poniendo en riesgo por cuarta vez la campaña agrícola, lo que a su vez agudiza la crisis económica que atraviesan desde el 2016, los miles de agricultores.

De allí que las siete Juntas de Usuarios de Piura y Tumbes hayan tomado la decisión de paralizar este lunes 28 de enero.

La medida de protesta busca llamar la atención del Gobierno para que se agilicen las obras de Reconstrucción, pues si bien es cierto se han hecho algunos trabajos a través del Programa de Irrigación Subsectorial (PSI), existe el descontento de los hombres del campo que los mismos están retrasados en su ejecución; además que tampoco se ha atendido a las fichas presentadas por las Juntas de Usuarios.

Los agricultores atraviesan actualmente por una crítica situación, ya que con los eventos anteriores han perdido mucho dinero y no hay entidad financiera que pueda tenderles la mano, y tienen la esperanza de que este año
puedan sacar algunos de sus cultivos, pero con la infraestructura de riego en pésimas condiciones no podrán hacerlo, más aún si se presenta otro evento lluvioso.

De ahí que se espera que después de la visita del presidente Vizcarra y ante los pedidos del propio gobernador regional de dar atención prioritaria a la infraestructura de riego, se agilicen las intervenciones que realiza actualmente el PSI, pero además se incluyan en el presupuesto de la Reconstrucción las fichas presentadas por las Juntas de Usuarios, y que no sea necesario que los agricultores tengan que ir a un paro regional como lo están anunciando.

 

Karina Miranda

Karina Miranda