En el Gobierno Regional las cosas no se le están poniendo fáciles al nuevo gobernador, ya que tras la renuncia del recientemente nombrado Director de Agricultura, deberá nuevamente enmendar la plana y designar a otra persona que no tenga los cuestionamientos académicos y que reúna los requisitos para ocupar el cargo.

Pero más allá de darle solución al problema, es lamentable que en sus primeros días de gobierno, Servando García haya tenido tantos tropiezos, que evidenciarían una improvisación nada sana para el desarrollo de la región,
sobre todo porque en la designación de los titulares de cada dirección y gerencia está el primer paso para iniciar una gestión de calificación aceptable.

Sin embargo, los piuranos no deberían quejarse, puesto que en la etapa previa a las elecciones en muchas ocasiones se le pidió al entonces candidato presentar o dar los principales nombres de su equipo técnico e hizo caso omiso a tal
solicitud.

Ahora, como dicen los paisanos ‘llorar sobre la leche derramada’ no servirá de nada; y si bien es cierto, muchos aseguran que hay que darle tiempo al Gobernador para que estabilice su gestión, lo cierto es que una autoridad que llega al poder sin saber a quién pondrá en los cargos más importantes, o sin saber si cumplen con los
requisitos básicos, es una muy mala señal y preocupa considerablemente.

Sin embargo, la suerte está echada, y lo único que nos queda es exhortar y hacer un llamado de atención a la nueva
autoridad y sus asesores para tomar con total seriedad la designación de funcionarios, pues recordemos que hay un proceso de Reconstrucción que camina a paso lento y que necesitará de gente idónea en cada una de las áreas.

Karina Miranda

Karina Miranda