En cada cambio de gestión edil, se ha hecho una mala costumbre de los sindicatos querer desde el ‘saque’ presionar a la nueva autoridad para lograr el cumplimiento del famoso Pacto Colectivo; algo a lo que no negamos tienen derecho como todo trabajador, pero lo que no se ve en ellos es su compromiso de querer también poner el hombro junto a la nueva autoridad para lograr el cambio que todos anhelamos.

De ahí que ante la amenaza de paralizar la ciudad por la negativa del alcalde Juan José Diaz de acceder a la pretensión de que se les pague 1,200 soles por concepto de escolaridad a todos, sin excepción alguna; hace bien la autoridad edil en recordarles que quien no trabaja no cobra y, en ese sentido, hasta el propio SERVIR ha señalado que dicha medida es ilegal.

Y, es que si bien, tienen derecho a reclamar por mejoras económicas, lo que no pueden es atentar contra la salud de la población, ya que al suspender por ejemplo, el servicio de recojo de basura, estarían generando mayor contaminación, más aún en esta temporada de altas temperaturas donde los desechos se descomponen rápidamente.

De ahí que los servidores y obreros municipales deberían empezar por hacer un examen de conciencia, pues valgan verdades son muchas veces los trabajadores de planta, quienes al sentirse seguros en sus plazas, simplemente se limitan a calentar asiento y obstaculizar a la gestión entrante. Por tanto, lo que debe primar en este momento es el diálogo entre alcalde y trabajadores para llegar a un consenso que tenga como prioridad la atención a las necesidades urgentes de la población, a la cual se deben todos.

Karina Miranda

Karina Miranda