Las lluvias empezaron y con ello se volvieron a desnudar los problemas de toda la vida: charcos de agua en calles céntricas y asentamientos humanos, donde el sistema de drenaje simplemente no funciona porque se encuentra colmatado de basura por la falta de mantenimiento, pero también por la irresponsabilidad de malos vecinos que arrojan basura y desmonte.

Y, todo ello, con tan solo una ligera lluvia de 6 milímetros.

¡Qué significa esto? pues que con una ligera lluvia se nos complica la vida, porque simplemente seguimos desprevenidos como siempre, pese a la tragedia vivida por todos los fenómenos El Niño que han azotado a nuestra región.

Lo vivido hace ya casi dos años con el Niño Costero, tampoco ha servido para que las autoridades agilicen las obras de prevención.

Así, el período de lluvias nos encuentra en las mismas condiciones, e incluso peor, con una Reconstrucción que sigue caminando a paso de tortuga, y con un presidente regional que sigue buscando a su gente de confianza, pero en donde lamentablemente no está primando la capacidad y el profesionalismo, sino el presunto pago de favores por campaña.

En esas condiciones, también se acrecienta el riesgo de la presencia de diversas enfermedades, con el agravante de tener un sistema de salud colapsado con hospitales donde no hay ni siquiera la medicina básica para una atención primaria.

De ahí que se requiere del conjunto de todos autoridades, congresistas y sociedad civil para exigir la atención inmediata del Gobierno Central y no se nos siga paseando.

Karina Miranda

Karina Miranda