Han pasado cuatro años desde que se iniciaron las obras de reconstrucción del colegio Fátima y éstas aún no terminan. Pero lo que es peor que no solo las alumnas estudian en ambientes aún no culminados, sino que podría ocasionar un grave problema de salud en las estudiantes, ya que hasta el momento no han solucionado la escasez de agua potable debido a que no se ha cancelado el alquiler del servicio de electrobomba para el suministro del líquido elemento.

Es evidente entonces que existe un descuido y una irresponsabilidad tremenda no solo de Pronied que son los encargados de la obra, como unidad ejecutora, sino también de las autoridades y congresistas que poco o nada hacen para presionar en la pronta culminación de este centro educativo. No puede ser que las alumnas tengan que esperar más de 4 años para ver culminado su centro educativo, estamos hablando de más de 1400 días, muchos de los cuales han tenido que estudiar en aulas con piso de arena, aulas pre fabricadas o en ambientes prestados por otra institución.

El fin de semana la Defensoría del Pueblo se pronunció sobre el presente caso y exigió al Pronied atender el reclamo de los padres de familia y alumnas, pues ya se están organizando para realizar una manifestación en las calles. Esperemos que a este pedido de Defensoría se sumen las demás autoridades, entre ellas Servando García como Gobernador y José Díaz como alcalde de Piura, pues aunque no tengan responsabilidad directa, son los principales gobernantes y no pueden permanecer indiferentes ante esta situación.

Karina Miranda

Karina Miranda