Por qué seguimos insistiendo y justificando a los agresores y feminicidas, anteponiendo el término de celos, como la razón por la cual fue asesinada una mujer. Acaso los celos son una causal válida para que un hombre maltrate, golpee, hiera o hasta le quite la vida a un ser humano.

Y no solo hablamos de hombres a mujeres, sino también de mujeres hacia hombres, mujeres hacia sus propios hijos, quienes a veces por despecho envenenan a sus criaturas como una manera de vengarse del padre de los niños. Los celos que llevan a un ser humano a matar a alguien no deberían ser una razón válida ni una causal lógica como para atenuar una pena.

Es una vida la que se ha quitado de manera violenta, esta vez la de una mujer emprendedora con 5 hijos, cuyo único delito fue salir a festejar con sus amigas su cumpleaños. Es decir, aquí el tema de la dependencia económica y la sumisión no tenía nada que ver. Pues muchas teorías señalan que la dependencia económica es un factor preponderante para que una mujer permita ser maltratada o el hombre se crea con derecho a maltratarla.

Aquí lo que tenemos, es que ya en el año se han registrado tres feminicidios en la región, y lo lamentable es que según los especialistas las penas siguen siendo injustas e insuficientes para curar el dolor de las familias y de los hijos huérfanos, pero sobre todo siguen sin marcar precedentes ni conceptualizarse como sanciones ejemplares. A ello, habría que sumarle la educación en casa, la cual sigue anteponiendo estereotipos machistas que ponen a la mujer en un nivel inferior al del hombre.

Karina Miranda

Karina Miranda