No se sabe si es el Mundial de Rusia, la Reconstrucción, el estancamiento económico, el frío invierno o es que simplemente los piuranos se cansaron de los políticos y su lluvia de promesas.

Hace un par de semanas, una conocida encuestadora de la región, lanzó un sondeo respecto a la contienda electoral, encontrándose, en que si bien es cierto hay liderazgos en algunas provincias y distritos, muy pocos se imponen con altos márgenes; es más una gran mayoría aún no sabe ni por quién va a votar, y en zonas como Ayabaca, cerca de un 30 % asegura que no votaría por ningún candidato. Y esto, no solo pasa por la desastrosa experiencia política, los escándalos de corrupción y la inoperancia de nuestras autoridades; sino también por lo alicaída que se encuentra la baraja de opciones hoy en día.

Los piuranos tendrán que decidir entre candidatos con diplomados y hasta doctorados en campañas electorales, pues llevan hasta tres intentos; otros ya conocidos por sus “destacables” gestiones, y unos pocos que se lanzan por primera vez, pero que tampoco han conseguido acaparar la atención lo suficiente como para convencer al bolsón electoral o perfilarse como un ganador en primera vuelta.

El piurano la tiene difícil esta vez y lo peor es que si nos volvemos a equivocar, el barco terminará de hundirse. Con las decenas de obras que quedarán pendientes, y muchos otros proyectos aún en pañales, definitivamente el panorama no se pinta muy favorable, pero sí muy atractivo para quienes piensan en el poder, más que en el servicio y desarrollo de los piuranos.

Karina Miranda

Karina Miranda