Hasta ayer, los resultados favorecían a Pedro Castillo, aunque oficialmente nada estaba dicho. Sin embargo, hay una preocupación latente, sobre todo por lo último que dijo él y también su equipo técnico. Entre esas cosas se encuentra por ejemplo, la renegociación de los contratos de las vacunas.

Como todos sabemos Sagasti prácticamente está dejando aseguradas las vacunas para todo este año, por lo tanto lo que le correspondería al próximo presidente del Perú es negociar con los mismos laboratorios u otros por la compra de las vacunas que se necesitarán en el 2022. Lamentablemente, renegociar contratos solo atrasaría el proceso de vacunación en el país; y peor aún, luego que Hernando Cevallos dijera que si ganan las elecciones, conversarán con los laboratorios de Argentina, Rusia y Cuba para la adquisición de vacunas.

En principio, Argentina no fabrica o crea vacunas, por el contrario ellos deben comprar el antídoto. Cuba, no tiene vacunas reconocidas a nivel internacional y solo se usan en su país. Entonces hablar de renegociar contratos para adquirir vacunas es realmente algo tan irresponsable como exponer a la población a colocárseles vacunas sin reconocimiento internacional. Lo mejor que está dejando este gobierno son los más de 62 millones de vacunas que se compraron para los peruanos; y traerse abajo todo eso sería mortal para todo el Perú.

Por otro lado, Perú Libre, expresa un desconocimiento total en cuanto a este proceso de inmunización, ha prometido vacunas diarias para un millón de personas, ¿eso quiere decir que en algunos casos promete vacunar a toda una población en un solo día? Si solo Chile, que ha tenido uno de los procesos más acelerados de vacunación en el mundo, logró inmunizar a más de 200 mil personas diarias. La pandemia es el problema más grave que debe afrontar el próximo presidente y no puede hacerlo con este tipo de decisiones.

Karina Miranda

Karina Miranda