La Dirección Regional de Educación de Piura está nuevamente en el ojo de la tormenta. Aunque, a decir verdad, no es ninguna novedad lo descubierto por el nuevo diector regional del sector, pues desde hace tiempo es vox populi que la mayoría de concursos ya sea para nombramientos de docentes o contrato, así como las famosas reasignaciones y otros carecen de toda la transparencia que amerita el caso; de ahí que lo sucedido con las presuntas irregularidades en el contrato CAS de administrativos, solo pasa a sumar esa larga lista de procesos cuestionados.

Y, es que a pesar de las innumerables denuncias, esa red de corrupción sigue enquistada en esta sede regional de uno de los sectores más importantes y, lamentablemente continuará mientras sigan los mismos trabajadores nombrados que manejan toda esa red dedicada a copar las plazas con sus familiares y allegados como ya se les ha hecho costumbre.

Y, lamentablemente, esto sucede muchas veces avalado por los propios dirigentes de los gremios de docentes y administrativos que, lejos de abogar por los derechos de todos, se habrían dedicado a defender sus propios intereses, olvidándose que están para defendert los derechos de todos sus agremiados.

De ahí que ante esta última grave denuncia, esperemos que el director actúe con mano dura, y se haga una reestructuracion del sector, pues mientras sigan los ‘operadores’ de siempre, difícilmente se podrá cortar con esta red de corrupción que tanto daño hace al sector.

Karina Miranda

Karina Miranda