Decenas de pobladores de la ampliación del asentamiento Nueva Esperanza en el Cono Sur, denunciaron la formación de un enorme basural invadido por insectos y roedores que atentan contra la salud de los vecinos, al crearse un foco infeccioso en el lugar.

Los moradores señalan que también tienen que soportar los olores nauseabundos que emanan debido a la descomposición de los residuos por el intenso calor reinante en la zona.

Señalan que hasta el momento las autoridades no limpian dicho lugar que representa un atentado contra la salud y temen que los roedores ingresen a sus precarias viviendas con funestas consecuencias.

“Acá vienen y arrojan la basura, hasta animales muertos porque los olores son insoportables. Hacemos un llamado a las autoridades para que envíen maquinaria y puedan erradicar estos basurales ubicados cerca al cerro”, reclamó uno de los afectados.