Hace unos días el caso de unos alumnos que humillaron a una profesora en el aula se volvió casi viral. Los escolares, y en especial uno, había maltratado a la profesora, quitándole su cartera, amenazándola con tirarlo por la ventana y luego empujando la puerta para ingresar al salón de clase, pese a que la maestra le había negado el ingreso.

Hechos como este realmente son indignantes, y así lo tomaron varios televidentes y lectores al ver la noticia.

Pero más allá del maltrato, que de por si es reprochable, vamos a ir a la causa de este hecho, y es que según los alumnos, esa reacción fue a consecuencia de que la profesora les quitó el celular.

Dos puntos por analizar, primero que hoy en día los menores y adolescentes han confundido la frase respetar sus derechos por la de ‘dejarlos hacer lo que quieran’, y eso se evidencia a diario en muchos colegios, donde pese a que está prohibido el ingreso de celulares, los alumnos violan esta norma y llevan los equipos móviles escondidos en sus mochilas para usarlos en clase, en el recreo y a la salida de clases.

Es decir la dependencia al celular ha sobrepasado los límites del respeto a los maestros, a la institución escolar y a las normas que rigen dentro de ella.

Y, segundo punto; la dependencia al celular también los lleva a ser agresivos, pues ni bien la maestra les quitó el celular, perdieron la cordura y se olvidaron que a quien maltrataban era a la profesora.

El exministro de Educación, Idel Vexler ya se pronunció y señaló que se requieren sanciones ejemplares en este caso, y es evidente que tiene la razón, pues si no se sanciona proporcionalmente a la falta, es casi un hecho que esta indisciplina podría repetirse nuevamente no solo en dicho colegio del Callao, sino en otros de la capital o del interior del país.

Karina Miranda

Karina Miranda