La complicada situación en la que se encuentra el comisario de Catacaos, solo debe servir para abrirle los ojos a la Policía Nacional y al mismo Ministerio del Interior acerca de la difícil situación en la que se encuentra una institución como esta.

Pues si bien es cierto hay miles de problemas dentro de la Policía, como la falta de personal y de logística, a ello se suma la mala imagen que dan algunos efectivos.

Sin embargo, este no es un caso cualquiera, no es un agente más el que habría cometido un delito, se trata de un comisario, de la persona que dirige y comanda una dependencia que debería proteger y dar seguridad a la población de Catacaos; sin embargo, es todo lo contrario.

Definitivamente, este acontecimiento nada favorable para la Policía, debería ser motivo de una evaluación general del personal y de una investigación a todos y cada uno del personal que hoy en día labora en la Policía Nacional.

Es importante además, que las autoridades a nivel del Consejo Regional de Seguridad Ciudadana convoquen a una reunión urgente y junto con los altos mandos policiales analicen este tema y vean qué o de qué forma se va a tratar este problema, tanto a corto como a largo plazo.

Volvemos a recalcar la importancia de que las escuelas de la Policía, mejoren los filtros y fortalezcan la formación de sus agentes en cuestión de valores, pero luego de un seguimiento y conocimiento profundo acerca de la personalidad y el comportamiento de sus postulantes.

Ya son muchos los Policías, incluso, generales, coroneles o mayores que han caído como parte de bandas y organizaciones criminales como para seguir pasando el problema por alto.

Karina Miranda

Karina Miranda