Ayer el alcalde de Piura, Juan José Díaz presentó públicamente el sticker que en poco tiempo portarán los trimóviles de transporte público con la finalidad de garantizar la seguridad de los pasajeros e impulsar la formalidad. Como todos saben, las motos lineales y los mototaxis son los vehículos que más utilizan los delincuentes para cometer asaltos, raptos o secuestros al paso, robos, entre otros; y teniendo en cuenta el alto índice de informalidad, está se convierte en una aliada para las bandas y delincuencia común.

Ante esto, el sticker podría funcionar positivamente, si es que la municipalidad garantiza que no serán fácilmente falsificados y que el personal encargado de tramitarlos y quienes tengan a cargo el sistema no caigan en actos de corrupción o negociados bajo la mesa. Sin embargo, si funciona o no dependerá también mucho de los mismos pasajeros, pues solo ellos tomarán la decisión de subir o no a un vehículo informal.

Queda claro que si una trimóvil no tiene la calcomanía es porque es un vehículo informal, no registrado, y en el cual el pasajero corre todo tipo de riesgo; en cambio en un vehículo que sí cuente con ella, se tendrá el registro de dónde lo tomó, quién es el chofer y todos los datos necesarios en caso ocurra algún incidente no esperado.

Es necesario entonces concientizarnos de la relevancia que tiene la actitud de los piuranos en su posición de pasajeros para que tanto la delincuencia como la informalidad tengan un freno. Esperemos que esa respuesta por parte de la población sea positiva y este sistema funcione, sobre todo ahora que el hampa nos está ganando la batalla.

Karina Miranda

Karina Miranda