Más de 20 zonas de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre se encuentran copadas de prostíbulos que bajo la fachada de bares se han convertido en un riesgo y una preocupación muy grande para los vecinos.

Pues no solamente están expuestas sus hijas menores, quienes fácilmente pueden ser tentadas a caer en las garras de algunos de estos administradores que ofrecen de todo a las jovencitas con tal de tenerlas como parte de su staff de meseras, sino además el peligro por las constantes grescas y hasta asesinatos que se dan dentro y fuera de estos antros que ponen en riesgo a todos los moradores. Pero no solo Piura, Veintiséis de Octubre y Castilla se ven afectados, La Unión, Sechura y Sullana son otras zonas donde hay decenas de estos locales sin que los gobiernos locales puedan hacer nada.

Constantemente vemos cómo se ejercen operativos, se cierran bares y se hace todo un laberinto sacando colchones, imponiendo papeletas y hasta clausurando locales, sin embargo al día siguiente ‘quien sabe bajo qué argucias’ estos lugares vuelven a abrir sus puertas y lamentablemente las autoridades dejan que esto suceda y se hacen de la vista gorda.

Lo preocupante es que con la llegada de extranjeras estos lugares han proliferado sin control, y lo peor de todo es que muchas de estas jovencitas llegan sin ningún tipo de control y ni siquiera cuentan con su carnet de sanidad con lo cual también hay un riesgo de que se propaguen enfermedades de transmisión sexual. Esperemos que las autoridades pongan un poco más de atención a este problema porque también involucra la salud de la región.

Karina Miranda

Karina Miranda