Las minas terrestres suelen utilizarse en las guerras y son artefactos explosivos que se usan para matar o incapacitar al enemigo, este es un claro ejemplo de lo que sucede en muchos asentamientos humanos de los distritos de Piura, donde las familias bajo la excusa de que no tienen dinero, realizan conexiones clandestinas altamente peligrosas para la salud y la vida no solo de ellos mismos, sino de los peatones que circulan por sus calles y pistas.

El martes, Enosa realizó un operativo donde constató que más de 500 familias se beneficiaban con el servicio gracias a las conexiones ilegales que habían realizado colgando sus cables de los postes de energía y enterrándolos cruzando pampones enteros y hasta una pista.

Es decir el cable de energía eléctrica cruzaba toda una vía, espacio público por el cual circulan miles de piuranos y que ante cualquier llovizna o derramamiento de agua podría haber ocasionado una tragedia.

Lo más lamentable es que no solo son las personas que habitan en la zona quienes promueven este atentado, sino los dirigentes, quienes en el colmo de las circunstancias les cobran hasta 47 nuevos soles para hacerles la ilegal instalación, aunque esto no le quita culpa a los moradores que pagan por un servicio que saben muy bien es ilegal.

Lo que estamos esperando después de estos operativos, que según Enosa, serán constantes, es que no solo se saquen y dejen sin cableado a la población que está en falta, sino también que se apliquen sanciones, pues estos señores no solo están atentando contra sus propias vidas, sino con las vidas de los peatones o personas que desconocen la telaraña de circuitos eléctricos que están pisando.

Karina Miranda

Karina Miranda