Así como hay ordenanzas que son letra muerta, también hay leyes a nivel del Gobierno Central que ni siquiera deberían haber sido propuestas, porque si no se van a cumplir para qué generar expectativas en la población y sobre todo en un sector que se siente tan maltratado, no solo a nivel de remuneraciones, sino por los continuos actos irregulares y de corrupción que desestabilizan el magisterio.
El tema de la deuda social, es un problema que se arrastra desde hace muchos años, miles son los docentes que pasan penurias y que siguen esperando en la larga cola de postergados con la intención de cobrar aunque sea algo de lo que el Estado aún les debe por beneficios, sentencias judiciales, 30 % de preparación de clases, entre otros.

Pero lo más lamentable, es que ni siquiera se pueda cumplir con aquellos maestros, que hoy en día ya tienen una edad avanzada y que como es lógico se encuentran con alguna enfermedad degenerativa e incluso incurable. En Piura son 28 mil maestros que año a año, esperan ser incluidos en la lista de beneficiarios del mísero presupuesto que se asigna anualmente.

Este año a Piura se le ha consignado un monto de 3 millones 600 mil soles. ¿Qué puede alcanzar y calmar el reclamo magisterial este monto, si solo en sentencias judiciales son 2 mil docentes los que se encuentran en lista? Ayer los docentes estuvieron en Lima con la intención de buscar soluciones en el Ministerio de Economía y Finanzas, esperemos que no sea un viaje en vano, y por lo menos traten de equilibrar la balanza en el país, pues no es posible que mientras en otras ciudades se les asignan presupuestos de más de 20 millones de soles para la deuda social, en Piura no se destine ni la tercera parte.

Karina Miranda

Karina Miranda