Aberraciones como la que acaba de salir a la luz en la que un padre en complicidad con la madre, abusaba de su menor hija desde hace dos años, no es sino la cruda realidad de lo que actualmente viene pasando en muchos hogares, y que lo corroboran las investigaciones realizadas por entidades de protección a los menores, donde los abusadores son nada menos que los propios padres, familiares o personas cercanas a ellos.

Pero ¿qué está pasando en las instituciones educativas que no pueden detectar lo que viene sucediendo con los niños en sus hogares?. Lo cierto es que los docentes, muchas veces sí lo conocen, pero en el errado pensamiento de que no quieren comprometerse o crearse un problema, simplemente prefieren ignorar el infierno que están pasando sus alumnas o alumnos.

Por eso, es necesario que se capacite a los profesores para que no solo se limiten a ir a las aulas y dictar su clase, sino que también se interesen por conocer lo que está pasando con sus alumnos, y si es necesario denunciar ante las autoridades competentes para que tomen acciones y se castigue con todo el peso de la ley como se tiene que hacer con el ‘monstruo de Parachique’ y su pareja.

Pero también se hace necesario la presencia de sicólogos en los colegios, ya que son ellos quienes podrán orientar a los menores para que denuncien y también capacitar a los docentes para que velen por la integridad de sus alumnos y ayuden a acabar con las violaciones en el entorno familiar de los menores.

Karina Miranda

Karina Miranda