Si bien los contagios y muertes por COVID-19 siguen descendiendo en nuestra región, no deja de preocupar el hecho de que se venga anunciando una tercera ola del virus, y la presencia de la variante Hindú, de la cual sólo se conoce que es más agresiva y no se sabe aún cómo puede actuar en las personas que ya han contraído la Covid-19.

Esto es realmente alarmante, más aún a dos semanas de la segunda vuelta electoral, donde se creará el escenario propicio para mayores contagios.

Es así que el escenario de los próximos días no deja de alarmar y exigir mayores esfuerzos de las autoridades regionales del sector para que acudan al nivel central y se exija una atención prioritaria, teniendo en cuenta que de las 120 camas UCI que existen en la región, en este momento no hay ninguna disponible, lo que significa que ante una posible tercera ola, no se podrá atender a los pacientes infectados graves.

Si bien se ha avanzado en implementar los dos únicos hospitales del Minsa con que contamos en la región, y que desde antes de la pandemia ya venían pidiendo auxilio y funcionando de milagro; no ha sido suficiente, y prueba de ello es que los hospitales de contingencia que se instalaron como provisionales, a un año de la pandemia, siguen con pacientes porque el sistema hospitalario en nuestra región no da para más.

Junto al mayor esfuerzo que se exige de las autoridades, también está la responsabilidad de la población que debe seguir las recomendaciones para prevenir los contagios y que no cuesta nada hacerlo como es portar adecuadamente la mascarilla, ahora doble, el distanciamiento social que parecen haber ya olvidado, y el lavado de manos, súper importante, no solo para evitar la Covid-19, sino una serie de enfermedades infecciosas. No nos confiemos en la vacuna, y sigamos sin bajar la guardia.

Karina Miranda

Karina Miranda