Un delincuente venezolano estuvo a punto de ser linchado por la población, y si no fuera por la llegada de la policía y serenazgo que lo rescataron a tiempo, hubiera sido molido a golpes.

Tras el rescate, el ladrón fue evacuado de emergencia hasta el Hospital de Huaycán, para que le sanen las heridos productos de los golpes que recibió al ser capturado por los pobladores.

Ya en la comisaría, no pudo contener las lágrimas y pidió perdón por arrebatarle el celular a la joven, y que sus intenciones no eran hacerle daño, sino robarle el equipo para luego venderlo a 20 soles en el mercado negro de Huaycán.