En sus rostros se notaba la molestia y la indignación, pues varios habían esperado durante meses una cita y justo el día pactado, los médicos se encontraban de paro.

La medida de fuerza que han adoptado los galenos del Minsa, para exigir un aumento del presupuesto para el sector, así como el incremento salarial, fue tomada negativamente por los pacientes y con razón, pues varios de ellos gastaron su dinero para pagar pasajes desde Sullana, Sechura, Tambogrande, entre otras ciudades de la región para atenderse; sin embargo, tuvieron que regresarse sin lograr su objetivo.

En la región son aproximadamente 1200 consultas que no se atendieron el día de ayer, cantidad que se repetirá el día de hoy que acaba la medida, es decir 2400 atenciones, sin contar los centros de salud.

Los trabajadores de las distintas instituciones tienen todo el derecho de paralizar sus labores, pero sin afectar los derechos de los demás. Si bien es cierto nunca dejan abandonada el área de Emergencia, existen personas que vienen desde lejos para pasar consuta, a veces no cuentan con los recursos necesarios para regresar en otra fecha y aún así tienen que retornar a sus casas, con sus males y dolores, sin medicina y con menos dinero del que viajaron.

Entonces, creemos que hay maneras de protestar y demandar al Gobierno que atienda nuestras necesidades, pero si van a ir atropellando también los derechos de los demás, creo que no se conseguirá el apoyo ni la empatía con el pueblo.

Lo mismo pasó el martes con los docentes de la UNP, quienes obstruyeron también los trámites administrativos, perjudicando a miles de alumnos.

Así solo conseguirán las críticas y cuestionamientos de los piuranos.

Karina Miranda

Karina Miranda