A pocos días de cumplirse cien días de la gestión de los nuevos alcaldes y del presidente regional, la decepción y desazón se apodera de la población que de alguna manera les dio su respaldo, esperando un cambio. Y, es que resulta decepcionante saber que en el caso del Gobierno Regional, hasta ahora no se termina por designar a los funcionarios de confianza, dado que los que han llegado solo han durado un par de semanas, debido a que no reúnen el perfil requerido.

En ese ir y venir, el gran perdedor es la población que sigue esperando por las obras de impacto, muchas de las cuales han quedado encaminadas de la gestión pasada, pero como hasta ahora no se atina con los funcionarios, los procesos siguen estancados.

El resultado es un casi nulo avance no solo en las obras pendientes de ejecutar, sino también en los otros sectores claves como Salud y Educación, donde las deficiencias salen a flote. Y todo, ello por la falta de capacidad de ejecución y gestión de quienes lamentablemente están al frente y que no reúnen las condiciones para el cargo, como es el caso del director regional de Educación.

Solo son cien días, que a la luz de las evidencias, es muy poco lo avanzado, por lo que se espera que los alcaldes y gobernador regional dejen de quejarse de lo dejado por sus antecesores, y se pongan a trabajar, pues para eso la población los ha elegido, y no para pagar favores políticos que no permiten seguir avanzando.

Karina Miranda

Karina Miranda